• Claudia Chamorro Sandoval

Estrategia mundial sobre salud digital: Directrices para la salud digital en el futuro.


Luego de un extenso trabajo , se publicó la Estrategia mundial sobre salud digital 2020 - 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en reconocimiento a la necesidad de reforzar la implantación de la salud digital y establecer una estrategia en la que se determinen los ámbitos prioritarios de la misma y sobre las cuales se deben centrar los esfuerzos. Esta estrategia se sustenta en la base de las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Asamblea Mundial de la Salud, informes mundiales y regionales de la OMS, estrategias regionales, el informe en dos partes del Comité Técnico de la ISO sobre informática de la salud y arquitectura de la cibersalud, la resolución sobre la undécima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), la Familia de Clasificaciones Internacionales y de terminologías de la OMS, el manual en tres partes para la elaboración de estrategias nacionales de cibersalud, la actual situación y condición de los Estados Miembros en materia de salud digital, sus medidas, estrategias, políticas e inversiones, y las recomendaciones de diversos grupos de expertos de las Naciones Unidas sobre digitalización e innovación.


En el desarrollo del documento plantea su principal objetivo que es, fortalecer los sistemas de salud mediante la aplicación de tecnologías, dirigidas a los consumidores, profesionales de la salud, proveedores de servicios de salud y la industria, y a través de esto, empoderar a los pacientes y hacer realidad la visión de la salud para todos.


En esta primera entrega profundizaremos en los 4 principios rectores fijados en la estrategia, los cuales pretenden orientar las acciones mundiales hacia una adopción adecuada y sostenible de las tecnologías de salud digital y que paso a enumerar:

  1. Reconocer que la institucionalización de la salud digital en los sistemas de salud nacionales requiere que los países adopten decisiones y se comprometan.

  2. Reconocer que las iniciativas de salud digital, para ser eficaces, precisan una estrategia integrada.

  3. Promover el uso adecuado de las tecnologías digitales para la salud.

  4. Reconocer la acuciante necesidad de abordar los principales obstáculos que enfrentan los países menos adelantados para implementar las tecnologías de salud digital.

Es importante detenernos y realizar en breve análisis sobre estos principios rectores ya que reconocen cuestiones fundamentales como:

  • El reconocimiento de que cada país es dueño de generar su propio plan de acción para salud digital, basado en la estrategia, pero dentro de su contexto nacional, adaptado a su cultura y valores, alineado con la política de salud nacional y confeccionando su propia visión, objetivos; de acuerdo con sus necesidades y recursos disponibles, lo que pone de manifiesto que los planes de acción para ser efectivos, deben ser creados sobre las realidades nacionales y no sobre un ideal poco probable de cumplir.

  • Un punto relevante en las transformaciones digitales es la gobernanza, la cual debe representar una estructura robusta. Las iniciativas de salud digital deben ser bien coordinadas y cohesionadas, alineadas con las necesidades sanitarias y con el ecosistema presente en términos de salud digital. La gobernanza debe operar sobre el liderazgo, los recursos financieros, humanos y tecnológicos. De no existir una gobernanza firme y bien ejecutada, los esfuerzos por levantar las iniciativas digitales, serán en vano.

  • La estrategia promueve el uso adecuado de las tecnologías digitales, la protección de las personas, las poblaciones, los profesionales y los sistemas de atención sanitaria. En este punto quiero detenerme, ya que la "infodemia" - gran cantidad de información circulando, que puede ser correcta o no - significa un riesgo para las personas, quienes frecuentemente toman decisiones en base a la información que consultan en las distintas plataformas, las cuales basadas en datos falsos o no comprobados, son un riesgo para la salud.

  • Por ultimo es fundamental la inversión destinada a sortear los obstáculos que tienen los países para acceder a las nuevas tecnologías de salud digital, donde debe articularse una serie de piezas como: un entorno propicio, recursos suficientes, infraestructura, capacidades humanas, conectividad, así como también se deben tener en cuenta tópicos como la privacidad, seguridad, adaptación, aplicación estándares, etc.

Como podemos ver, la estrategia mundial nos proporciona una serie de principios que debieran ser considerados el momento de levantar nuestras propias iniciativas de salud digital, y nos muestra el gran camino que debemos recorrer para lograrlo!


En la próxima entrega ahondaremos en los objetivos estratégicos y el marco de acción que propone la estrategia.


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